A veces, el mayor obstáculo entre nosotros y nuestras metas no es la falta de capacidad, sino la duda. Cuando vi la vacante de Account Executive en Autonomic, lo primero que hice fue entrar a LinkedIn. Al ver el nivel de los talentos que formaban parte del equipo, sentí por un momento que ese mundo estaba lejos de mi alcance. Sin embargo, hay una convicción que siempre me ha guiado: las oportunidades no llegan solas; uno tiene que ir por ellas. Llevaba tiempo buscando un reto que realmente me apasionara, y cuando apareció, supe que no podía dejarlo pasar por miedo o inseguridad.
Desde la primera interacción, supe que Autonomic era distinta. A medida que avanzaba en las etapas, mi mentalidad cambió: ya no solo quería el puesto, sino que me sentía feliz y honrado de ser parte de un proceso tan humano.
A diferencia de otras compañías donde los procesos de selección son fríos o apresurados, aquí cada reunión me hacía sentir cómoda. Los ritmos respetaban tanto el tiempo de la empresa como el mío como talento. Esa llamada que todo aspirante espera, finalmente llegó, y con ella, el inicio de una nueva etapa.
Al integrarme a la compañía donde trabajo actualmente, descubrí con satisfacción que esa vocación de servicio y calidez que percibí en Autonomic no era solo una fachada del reclutamiento; era la cultura real de la organización.
Mi trayectoria aquí ha sido de constante crecimiento:
Reconocimiento: La empresa vio mis habilidades y destrezas desde el día uno.
Estabilidad: Gracias a mi desempeño, logré la transición a un contrato directo.
Retos: Me han asignado desafíos que nunca antes había enfrentado, impulsando mi carrera a un nivel que no imaginé tan pronto.
Hoy escribo esto desde la comodidad y la belleza de los Llanos Orientales. Viniendo de una ciudad pequeña, que quizás muchos en Colombia no ubican en el mapa, trabajar de forma remota para una empresa de este nivel es una validación de que el talento no tiene fronteras.
El trabajo remoto me ha permitido equilibrar mi entorno profesional con la paz de mi tierra, demostrando que no importa de dónde vengas, sino hacia dónde estás dispuesto a ir. Hoy celebro este avance en mi carrera, agradecido por la oportunidad y emocionado por los retos que están por venir.